Los brackets, que son utilizados en la ortodoncia para corregir la posición de los dientes, generalmente no se colocan en las últimas muelas o terceros molares debido a varias razones:
- Espacio limitado: Los terceros molares, comúnmente conocidos como las muelas del juicio, suelen erupcionar más tarde en la vida, y en muchos casos no hay suficiente espacio en la mandíbula para que se desarrollen correctamente. Si las muelas del juicio están presentes y no hay suficiente espacio, es posible que ya se hayan extraído o se planeé su extracción.
- Dificultad de acceso: Las muelas del juicio están ubicadas en la parte posterior de la boca, lo que dificulta el acceso y la colocación precisa de los brackets. Su posición anatómica dificulta la aplicación y el ajuste adecuado de los brackets, así como el control de los movimientos dentales.
- Baja prioridad de tratamiento: En muchos casos, los terceros molares no son considerados una prioridad en el tratamiento de ortodoncia. Si los demás dientes se han corregido y alineado de manera satisfactoria, y los terceros molares no están causando problemas o impactación, es posible que no se incluyan en el plan de tratamiento ortodóntico.


